Me parecen un chiste, y algo tan morbo y ridículo. Poner el cadáver de una persona, todo vestido de blanco con una túnica horrenda, con flores por encima, con crucifijos y etc, sin importar la creencia de la persona. Si la idea es un último despido, es la peor excusa. Si no te despediste en vida, jodete. Despedite hablándole al espiritu, que queiro creer te escucha desde alguna parte. Pero ver el cadaver, tocarlo, besarlo, ¿cambia algo?.
Y tenes la especulación: quien viene, quien no viene, quien llega tarde, que si se quedan toda la noche o se van.
Y para variar los de la cochería, que vienen a llevarse al cadáver como si fuera un matambre. Sumado a los lugares donde se hacen los sepelios, que son TODOS iguales: fríos, oscuros, lúgubres, con sillones y sillas, y una sala con un crucifijo gigante.
Es una comedia dramática tan espelusnante!
Vamos, veamos al muerto, todo maquillado y con la boca pegada con la gotita para que no pueda hacer espasmos, con químicos para que no se pudra rápido. No hacemos más que adornar algo tan espantoso como inevitable.
En USA es distinto, la gente da discursos, habla, recuerda a la persona. Acá es todo un acto melodramático constante, de ver el dolor de la verdadera familia, y de los que de pronto pretenden entender lo que estas pasando, y se acuerdan que existias. Lloremos, a ver quien gana, vamos!
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