lunes, 29 de junio de 2009

Cáncer

.
.
Listo, lo dije. Esa palabra. La odio, y no puede nadie darse una idea de cuánto. Es un odio que va más allá de mí. Odio una cantidad inmensa de cosas, porque así soy yo. Odio más de lo que amo, de lo que quiero, de lo que tolero, de lo que no me va ni me viene. Y no hay un "no me gusta", por lo general salta a un odio. Hay excepciones. Este caso va al margen de toda esa explicación, ya es un odio extremo e imposible de poner el palabras, o en sentimientos incluso. Y creo que lo que lo lleva a estar en esa posición, que por ser tan extrema es indefinida, es el MIEDO. ¿A qué? A tener que vivirlo en carne propia algún momento en mi vida.

Dicen que no pero, seamos realistas, mi abuela, mi abuelo, mi otro abuelo, mi mama: Todos lo tuvieron, y mi abuelo no pudo superarlo. Creo que si lo tengo que vivir una vez más, en alguien más, no se si podría soportarlo. Es un miedo paralizante, asfixiante. No puedo siquiera ver a una mujer con pañuelo, una serie que hable del tema, escuchar la palabra "cáncer", hablar del tema, sin ponerme mal mínimamente. Y si, lo sé, no está bien. Debería hablarlo con mi psicóloga. Pero ¿qué pasa si no quiero? No quiero, no. Ya voy a querer. Me da miedo, si? Y 45 putos minutos de una sesión no me van a ser suficientes. No quiero tener que irme a mi casa hecha un desastre, para tener que volver a tocar el tema en una semana, y volver a romper lo que pude recomponer en una semana, para volver a irme hecha mierda, a intentar recomponerme. No, gracias.


Esas cosas que escribis hace mucho y hoy te siguen cerrando. Sobre todo, porque lo vuelvo a vivir.

.
.

martes, 9 de junio de 2009


¿Te acordás que tiempo atrás amábamos comer Lays? Volvíamos caminando de Parque Rivadavia, y no faltaba oportunidad de parar en un kiosco a comprar un paquete o dos chiquitos. Pero debo confesar, llego un momento en el que no me gustaba comprar Lays porque ya ocupabamos nuestras manos, y no me dabas tu mano, o abrazabas. Todo esto antes del 20 de Enero. Cuando era una especulación y juego constante en avanzar un poquitito más, a ver que pasaba. Y tus abrazos causaban una sensación tan dificil de describir en palabras. Como tus besos en mi hombro, o cuando en vez de llevarme del brazo me agarrabas la mano, o abrazabas. Y era todo como si fueramos novios, pero aun amigos. Creo que era eso que no coincidia lo que causaba la sensación rara. No lo sé.
Ese día diluvió, y nos pudimos refugiar en un edificio, con un perro que se asemejaba a nosotros (se ve de fondo en la foto). Las Lays tocaron enormes, y creo que sobrarn y te las llevaste al laburo. Yo escuche Té para Tres, que pegaba con el día. Pero esa vez fue linda, porque estabas al lado mio. Siempre estuvimos hechos a medida, y nos sentamos muy comodamente en lugares incomodos.
¿Volvemos un dia de lluvia a puerto madero? A mojarnos, como tambien paso el 2 de Marzo con los tornados. La lluvia, evidentemente, nos sienta bien.
Con vos tengo los más hermosos recuerdos de todos mis años, y serán mas.
Una vez más, no hay palabras que alcancen a decir cuanto te amo.
******************************************************
Like the naked leads the blind,
I know I'm SELFISH,
I'm UNKIND.