¿Te acordás que tiempo atrás amábamos comer Lays? Volvíamos caminando de Parque Rivadavia, y no faltaba oportunidad de parar en un kiosco a comprar un paquete o dos chiquitos. Pero debo confesar, llego un momento en el que no me gustaba comprar Lays porque ya ocupabamos nuestras manos, y no me dabas tu mano, o abrazabas. Todo esto antes del 20 de Enero. Cuando era una especulación y juego constante en avanzar un poquitito más, a ver que pasaba. Y tus abrazos causaban una sensación tan dificil de describir en palabras. Como tus besos en mi hombro, o cuando en vez de llevarme del brazo me agarrabas la mano, o abrazabas. Y era todo como si fueramos novios, pero aun amigos. Creo que era eso que no coincidia lo que causaba la sensación rara. No lo sé.
Ese día diluvió, y nos pudimos refugiar en un edificio, con un perro que se asemejaba a nosotros (se ve de fondo en la foto). Las Lays tocaron enormes, y creo que sobrarn y te las llevaste al laburo. Yo escuche Té para Tres, que pegaba con el día. Pero esa vez fue linda, porque estabas al lado mio. Siempre estuvimos hechos a medida, y nos sentamos muy comodamente en lugares incomodos.
¿Volvemos un dia de lluvia a puerto madero? A mojarnos, como tambien paso el 2 de Marzo con los tornados. La lluvia, evidentemente, nos sienta bien.
Con vos tengo los más hermosos recuerdos de todos mis años, y serán mas.
Una vez más, no hay palabras que alcancen a decir cuanto te amo.
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