Cada día me das más razones para odiarte más. Y odiarme a mí misma por darme cuenta de las mismas cosas una y otra vez a lo largo del tiempo y no haber hecho nada al respecto. Y repetirme a mi misma que la gente no cambia. O quizás sí cambia en este caso. Pero en lo que nunca cambiaste es que siempre SIEMPRE me usaste. Cuando te peleabas con tu novia, cuando tenías ganas de criticar y sentirte mejor que otro, cuando se te cantaba, Gosti estaba ahí para escucharte, o entretenerte. Ah, pero de pronto se te ocurrió que había personas mejores que yo y chau Gosti. Y a pesar de intentar, cuando avanzabas un escaloncito más que yo, se te daba por tratarme con superioridad. Claro, como si eso te diera derecho a sentirte más que yo. Y sumale a que unas semanas atrás trato de mantener una charla, hablamos como 2 horas a la madrugada, y nunca se te pasa por la cabeza contarme algo que supongo es importante en tu vida. Ni hablar de invitarme a ver a tu banda, como si yo nunca te hubiera apoyado en esas cosas. Como si mis oídos no estuvieran al nivel. Como si yo fuera una completa desconocida que te habló ese día nomás. Como si no hubiera hecho nada por vos. Pero vos por mí, que hiciste? En los peores momentos de mi vida, te alejaste, y estuvo gente que no incluso ni esperaba, menos vos. Disculpame si te agobiaba ver a una amiga mal por el cáncer de su madre, o por la falta de trabajo del padre. "Perdón, perdón". No alcanza. Esas cosas no se olvidan. Y yo como una boluda trataba de perdonarte, pero a la primera de cambio que surgía un problema, saltaba la mierda. Porque yo no puedo perdonar una cosa así. Mucho menos todo lo que le siguió. Y tu falta de huevos para enfrentarte a quien tenías que enfrentarte. Nunca me consideraste una amiga? Nunca me defendiste ante nadie. Que ingenua, nunca me cansé de pelearla. Pero algo no es igual hoy, y es que aprendí a no callarme la boca, y cuando algo me jode por sobremanera, aprendí a ubicarlo, y erradicarlo. Y eso es lo que voy a hacer. De ahora en más voy a ser lo que siempre fuí para vos: NADIE. Y vos vas a ser lo que siempre en el fondo terminaste siendo para mí: una decepción.